Tengo un balcón, pese a que no nos llevamos muy bien durante el invierno.
Ahora que nos redescubrimos, procedimiento pues: sentarse en el balcon, poner a girar el ventilador (estirar el cable hasta donde llegue) y a la cabeza, recostarla. Instrucciones para llorar.
El balcón. El balcon enrejado. Ahi enfrente hay otro balcón. El perro del balcon de enfrente me mira. Si le ladro quizas podamos ser amigos. O no. Los perros chiquitos siempre vienen como una piñata, llenos de sorna. Y además, este tiene pinta de habere dejado bañar y secar en petshop.
Indicio de falta de coraje.
Lo lamento viejo, despues de tamaño descubrimiento, ya no podremos ser amigos.
Si fumo aca, los vecinos huelen. No hay justificación. Claro, bienvenido desequilibrio.
Fuck, me encanta esta paranoia escurridiza. Y las listas, menos las de supermercado.
Bueno, desenfundar la bic:
- De cosas que no hare: depilación brasilera, comer fondieu, llamarte.
- De cosas que no puedo hacer: convivir con mi madre mas de tres dias, dejar de hacer terapia, lograr que mis lemon pies tengan piquitos.
- De cosas que podría hacer pero no hago: tolerarme, tolerarlos, tolerarte, ir leyendo durante el cuatrimestre.
- De cosas que me encanta hacer: vomitar palabras, recortarlas, mandarlas a volar y a freir churros, dormir hasta el cansancio, cortarme las uñas de los pies con goce patético.
Quizás por eso el odio, ya no tanto por sus raices crecidas ni por mi cordialidad que cada dia se resquebraja un poco más; odio porque se que viven sin estar al tanto de esa lineas ni de otras lineas. Ellas piden verde esparrago y todo esta bien. No se les desata ninguna tormenta en ningún lado, y se van del local con su remera verde esparrago y bien sequitas y sin paraguas. Ni esa linea ni ningun tornado ni ninguna otra linea.
Linea: sucesión de puntos al infinito.
Vendrá de ahi puntero? Brillante término. El puntero que te arma lineas, teoría del dibujo...y que sutileza! Punteros, drogones, artistas como una escencia. Puta, cada dia sueno mas parecida a mi madre. Misma cosa, mismo cardúmen de bordes psicoticos.
Los presocráticos tenian la posta, viejo: cuatro escencias en este mundo y nada más, y anda a cantarle a Platón si no te gusta. Como vos y yo. Vos en aquel balcón, tan enfrente al mio que da miedo. Y yo, que no voy a cruzar. Yo, la que podría cruzar, a la que le encantaría cruzar. Yo, que no puedo cruzar.Vos y yo, los que nunca serán amigos porque a vos te secan el pelo en peluqueria y a mi me lo seca la almohada.
Y entre nosotros, la calle como una herida. Como un abismo crujiente. Como una linea gigante, toda llena de puntos y punteros y promesas que se caen al vacio y se ven tan lindas estrelladas, destruidas ahi abajo, que hasta decoran el asfalto caliente, mirá vos.
Saca la cabeza, che. Vamos a mirarlas juntos, aunque no podamos ser amigos, porque yo no puedo dar el salto.
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